
CONOCE TU CARNE
La carne y los productos lácteos vienen empaquetados de tal forma que la gente olvida fácilmente su proveniencia. La verdad detrás de esto es: animales viviendo en granjas en condiciones deplorables y estrechas, algunas veces en cajas o jaulas tan pequeñas que estos animales ni siquiera pueden acostarse o extender sus alas. Investigaciones encubiertas han mostrado que los animales en granjas son golpeados con barras metálicas, perforados, pateados, abusados sexualmente y forzados a entrar al matadero entre patadas y gritos.
Pollos
Los pollos son probablemente los animales que sufren más abusos en el planeta. Son hacinados dentro de sucias naves por miles y forzados a vivir en medio de su propio excremento y los cadáveres de otras aves. Son criados y drogados para crecer a un ritmo que sus piernas y órganos no pueden mantener, provocando que los ataques al corazón, fallos de órganos y deformidades incapacitantes en las piernas sean padecimientos comunes. Muchos se ven lisiados debido a su propio peso y eventualmente mueren ya que no pueden moverse para alimentarse o beber agua.
En el matadero, los pollos son colgados de cabeza, sus piernas son introducidas en grilletes metálicos, son degollados y sumergidos en tanques de agua hirviendo para desplumarlos. A menudo son conscientes durante todo el proceso.
Las aves explotadas por sus huevos, llamadas “gallinas ponedoras” por la industria, son hacinadas en jaulas en serie, que son apiladas hilera sobre hilera en largos almacenes. Con siete u ocho de estas aves en cada jaula ni siquiera tienen espacio suficiente para extender incluso una de sus alas. Cintas transportadoras traen la comida y el agua y se llevan los huevos. Debido a que sus huesos son tan débiles y sus cuerpos están tan desgastados, hasta 90 por ciento de las gallinas tienen huesos rotos o están desangrándose desde el momento en que llegan al matadero.

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